domingo, 6 de julio de 2008

Blanca Nieves


En un país muy lejano vivía una bella princesita llamada Blancanieves, que tenía una madrastra, la reina, muy vanidosa.
La madrastra preguntaba a su espejo mágico y éste respondía:
- Tú eres, oh reina, la más hermosa de todas las mujeres.
Y fueron pasando los años. Un día la reina preguntó como siempre a su espejo mágico:
-¿Quién es la más bella?
Pero esta vez el espejo contestó:
- La más bella es Blancanieves.
Entonces la reina, llena de ira y de envidia, ordenó a un cazador:
- Llévate a Blancanieves al bosque, mátala y como prueba de haber realizado mi encargo, tráeme en este cofre su corazón.
Pero cuando llegaron al bosque el cazador sintió lástima de la inocente joven y dejó que huyera, sustituyendo su corazón por el de un jabalí.
Blancanieves, al verse sola, sintió miedo y lloró. Llorando y andando pasó la noche, hasta que, al amanecer llegó a un claro en el bosque y descubrió allí una preciosa casita.
Entró sin dudarlo. Los muebles eran pequeñísimos y, sobre la mesa, había siete platitos y siete cubiertos diminutos. Subió a la alcoba, que estaba ocupada por siete camitas. La pobre Blancanieves, agotada tras caminar toda la noche por el bosque, juntó todas las camitas y al momento se quedó dormida.
Por la tarde llegaron los dueños de la casa: siete enanitos que trabajaban en unas minas y se admiraron al descubrir a Blancanieves.
Entonces ella les contó su triste historia. Los enanitos suplicaron a la niña que se quedase con ellos y Blancanieves aceptó, se quedó a vivir con ellos y todos estaban felices.
Mientras tanto, en el palacio, la reina volvió a preguntar al espejo:
- ¿Quién es ahora la más bella?
- Sigue siendo Blancanieves, que ahora vive en el bosque en la casa de los enanitos...
Furiosa y vengativa como era, la cruel madrastra se disfrazó de inocente viejecita y partió hacia la casita del bosque.
Blancanieves estaba sola, pues los enanitos estaban trabajando en la mina. La malvada reina ofreció a la niña una manzana envenenada y cuando Blancanieves dio el primer bocado, cayó desmayada.
Al volver, ya de noche, los enanitos a la casa, encontraron a Blancanieves tendida en el suelo, pálida y quieta, creyeron que había muerto y le construyeron una urna de cristal para que todos los animalitos del bosque pudieran despedirse de ella.
En ese momento apareció un príncipe a lomos de un brioso corcel y nada más contemplar a Blancanieves quedó prendado de ella. Quiso despedirse besándola y de repente, Blancanieves volvió a la vida, pues el beso de amor que le había dado el príncipe rompió el hechizo de la malvada reina.
Blancanieves se casó con el príncipe y expulsaron a la cruel reina y desde entonces todos vivieron felices.

Algunas Adivinanzas

Hola, aca les dejamos algunas adivinanzas
de animales para que resuelvan.
para ver la respuesta, solo selecciona el texto.




¿Qué animal va por la vida
con los pies en la cabeza?
¿Qué animal así camina?
(El piojo)

Lenta dicen que es
porque sólo asoma

la cabeza, las patas y los pies.
(La Tortuga)

Sobre la vaca, la «O»,
a que no lo aciertas, no.
(El Bacalao)

martes, 1 de julio de 2008

Cuento: Pablito el gigante.

Había una vez un niño llamado Pablo, el que a pesar de sus seis años, era muy alto, tan alto que parecía un adulto. El no tenía amigos, pues todos los niños de su pueblo no querían jugar con por su altura, y decían que el era un monstruo, pero en realidad el solo quería tener amigos. Un día, al pueblo llegó un nuevo niño llamado Tommy, que también lo dejaban de lado, pues este era muy bajito.
Pablo y Tommy se conocieron y se hicieron muy buenos amigos, siempre estaban juntos y no les importaba que los demás niños les molestasen. Una tarde los demás niños jugaban en una plaza y un niño quedo atrapado en un árbol, al escuchar Pablo, que el niño pedía auxilio fuera a ayudarlo. Gracias a su altura Pablo rescato al niño, y todos los niños le dieron las gracias y lo invitaron a jugar con ellos. Ahora que Pablo se juntaba con los demás niños, Tommy se quedaba solo. Un día que jugaban juntos los niños en la plaza, Tommy apareció caminando solo , y al verlos los niños empezaron a gritarle y a mofarse de el, pero Pablo que sentía compasión por Tommy ya que el tampoco lo dejaban jugar, habló con sus nuevos amigos y les pregunto por que no le permiten a algunas personas el jugar con ellos, pero los niños no quisieron aceptarlo.
Pablo se sintió muy mal por él, y fue a acompañarlo.
Al rato los niños se dieron cuenta de que lo que hicieron estaba mal, lo aceptaron y jugaron todos juntos y felices.